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2021
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2001
2000
1999
2022
Sin duda, Viñedo Chadwick 2022 fue un éxito inmediato entre los críticos de vino de todo el mundo, que lo celebraron como una obra de arte.
Una añada sobresaliente, definida por una temporada fresca y seca que permitió una maduración lenta y uniforme, y preservó la acidez natural, el color y la pureza aromática de las uvas. El resultado es un vino vibrante y elegante, de expresión frutal fresca y taninos refinados, que refleja el estilo auténtico de Viñedo Chadwick.
La temporada 2022 se desarrolló con condiciones primaverales algo más cálidas, que aseguraron una brotación uniforme, seguidas de un clima ideal para la floración y la cuaja. Con el avance del verano, temperaturas más frescas—acentuadas por la influencia de la Cordillera de los Andes—favorecieron un período de maduración más largo y ayudaron a conservar el frescor y el equilibrio de la fruta.
La vendimia se realizó entre 7 y 10 días más tarde que el promedio, a lo largo de una ventana de cosecha precisa que permitió a las uvas alcanzar su madurez óptima. Esta añada excepcional revela pureza, equilibrio y finura, y muestra todo el potencial del terroir privilegiado de Viñedo Chadwick en la D.O. Puente Alto
LA CRÍTICA:
Robert Parker, 98 puntos. “El Viñedo Chadwick 2022 es, en igual medida, sereno e imponente; entra con una intensidad aromática que se mantiene bajo la superficie, pero que guarda excelente energía y potencia. (...) Es una verdadera obra de arte que debería dar un placer inmenso durante dos décadas.”
James Suckling, 98 puntos. “Aromas de casis, piedra molida, laurel, grafito, violetas y algo de óxido. De cuerpo pleno, con capas de taninos aterciopelados que se vuelven cachemira. Jugoso y sabroso. Necesita tiempo para abrirse. Es sumamente estructurado y sólido. Mejor después de 2027.”
Tim Atkin, 97 puntos. “(...) El Viñedo Chadwick 2022 es el más reciente de una serie de lanzamientos notables de este tinto icónico de Puente Alto. Con un paso por madera bien logrado, en una combinación de barricas y foudres, se muestra algo más abierto de lo que estaba el 2021 en la misma etapa, aunque no queda lejos en términos de calidad. Los aromas de grafito, canela y chocolate amargo dan paso a una boca de casis, eneldo y frutos rojos de verano, enmarcada por taninos de filigrana y una acidez refrescante.”
2021
Una añada excepcional, marcada por una temporada fresca que aseguró una maduración larga y uniforme, y preservó la acidez natural, el aroma y el color de las uvas. El resultado es un vino elegante y fresco, de gran complejidad aromática y taninos refinados, un sello de Viñedo Chadwick.
La temporada comenzó con un clima más cálido, que dio lugar a una cuaja uniforme, pero se enfrió en noviembre y diciembre. Una sumatoria térmica 3 % por debajo del promedio y las lluvias de fines de enero (54 mm) ayudaron a mantener temperaturas moderadas y una maduración sana de la uva. Las uvas maduraron lentamente y alcanzaron bayas firmes, de excelente color, taninos maduros y acidez equilibrada. La vendimia comenzó a fines de marzo; la mayor parte del Cabernet Sauvignon se cosechó a comienzos de abril y las últimas partidas, el 12 de abril.
Esta añada sobresaliente exhibe una finura y una complejidad increíbles, junto con una textura en boca extremadamente larga y elegante, que muestra la naturaleza generosa del excepcional terroir de Puente Alto.
LA CRÍTICA:
Los críticos de todo el mundo coinciden en que 2021 será recordado como un año extraordinario para el vino chileno, con Viñedo Chadwick destacándose por sus calificaciones históricas, que incluyen varios puntajes perfectos de 100 puntos.
Robert Parker, 100 puntos. “Tiene estructura y potencia, como la proverbial mano de hierro en guante de terciopelo. Esta tiene que ser la mejor añada de Chadwick; el vino me hizo latir el corazón más rápido—es un vino de emoción. ¡Es también mi primer vino de 100 puntos de Chile!...”
James Suckling, 100 puntos. “La nariz, extremadamente profunda, es un tapiz infinitamente fascinante de frutos rojos y negros con notas de grafito, salinas y de tierra húmeda. Superconcentrado, refinado y fragante en una boca de cuerpo pleno, donde todo encaja de manera bellísima. Final extremadamente largo y refinado...”
Tim Atkin, 100 puntos. “El foco, el equilibrio y la precisión de este vino son notables, con la acidez, el brillo y lo que los franceses llaman ‘tension’ en el centro. Con un paso por madera de gran estilo, en 80 % de roble nuevo, combina aromas de grafito, moca y laurel con una boca de cereza negra, casis, cáscara de naranja y arándano rojo, complementada por taninos serios y con capas, y un final persistente y satisfactorio. De clase mundial...”
2020
A diferencia de la añada anterior, 2020 fue una temporada desafiante, de condiciones más cálidas y secas, que exigió algunas intervenciones vitícolas precisas para que el vino destacara. Dadas las bajas reservas de agua al inicio del ciclo del viñedo, fue indispensable regar durante el invierno para asegurar una buena brotación, que comenzó el 20 de septiembre. La primavera cálida dio condiciones perfectas para una floración y una pinta sanas y homogéneas; esta última terminó el 15 de enero, diez días antes de lo normal.
Una vez más, el equipo trabajó las canopias de las vides para favorecer un equilibrio perfecto entre el desarrollo fenólico de las uvas y su acumulación de azúcares. Decidió comenzar a cosechar los cuarteles más tempranos en los niveles de madurez buscados el 12 de marzo, y terminó los últimos cuarteles diecisiete días después. Como el Petit Verdot no respondió bien a condiciones tan cálidas, en el vino se usó solamente Cabernet Sauvignon. El resultado final es un ejemplar impactante que trasciende la añada. Según Chadwick, es ‘un vino deliciosamente expresivo, con profundidad y concentración, taninos muy elegantes, múltiples capas de complejidad, color profundo, frescor y pureza’.
LA CRÍTICA:
Los principales críticos de la prensa especializada del mundo no disintieron de la opinión de Eduardo sobre el nuevo vino. De hecho, varios fueron mucho más elogiosos.
Georgina Hindle, de Decanter: “Nariz espléndida, con matices de tabaco, cereza y fresa ... Increíblemente aromático. De hermosa textura y equilibrio supremo, con taninos que están ahí, pero finos y sosteniendo la fruta con suavidad. Café, canela, regaliz, todo suave y matizado. Se siente bien controlado y con propósito. Hay concentración, sin duda, pero también una acidez excepcional, fruta al frente y aplomo. Una verdadera sensación de clase”. 98 puntos
Luis Gutiérrez quedó notablemente impresionado: “Vino único [que había rendido por encima de lo esperado en un año tan cálido] ... El paladar es redondo y aterciopelado, y conserva muy buen frescor y una textura y una sensación en boca que no reflejan en absoluto un año más cálido. Es delicado y jugoso, con muy buena intensidad de fruta y sin espacio para el dulzor ni la sobremadurez. Un triunfo sobre las condiciones naturales del año”. 97 puntos
Según James Suckling, fue otro vino glorioso en todos los aspectos: “Nariz profunda, pero también precisa y matizada, con caja de puros de alta gama, frutos rojos frescos, grosellas, carbón, carne asada y aceitunas. También grano de cacao fino y menta. Ultrafino y pulido, con un paladar muy preciso y bastante lineal para un Cabernet. Contenido, con clase y largo, con un toque de crème de cassis al final. Beber o guardar”. 98 puntos
2019
La temporada 2019 comenzó con una primavera moderadamente cálida, que llevó a que la brotación y la floración ocurrieran en tiempo y en condiciones perfectas. El verano también fue lo suficientemente cálido como para que el equipo vitícola desarrollara más canopia para dar sombra a la fruta y retardar su maduración. Marzo fue fresco, lo que ayudó aún más a preservar la acidez y la intensidad aromática de las uvas hasta la vendimia. Esta comenzó en condiciones ideales el 15 de marzo. A comienzos de 2021, Eduardo Chadwick anunció con orgullo la llegada de otra añada excepcional de Viñedo Chadwick, dotada de ‘extrema elegancia y finura, frescor y un potencial de guarda soberbio’.
LA CRÍTICA:
En su reseña sumamente entusiasta del vino para The Wine Advocate, Luis Gutiérrez lo comparó con el 2016: “Esta añada me impresionó de verdad ... Hay aromas vistosos que recuerdan a la mandarina y a las flores, frutos rojos maduros (más que negros) y un giro especiado del roble. Las uvas se cosecharon muy temprano y el vino sigue el camino del 2016, la añada más fresca hasta ahora, con fruta jugosa, elegancia y gran tensión. Se siente excepcional y trasciende el estilo del año”. 97 puntos
Entre los otros que quedaron notablemente impresionados estuvo Tom Parker MW, en JancisRobinson.com: “La nariz es densa y sombría, con notas de regaliz y casis. Aunque maduro, este vino tiene una naturaleza compacta y esbelta. Capas de casis y cerezas negras asadas quedan enmarcadas por taninos ricos, maduros, que tapizan la boca. Profundo y estructurado, necesitará unos años en botella para revelar su verdadero potencial”. 17+ sobre 20
Escribiendo para Club Oenologique, John Stimpfig quedó completamente seducido. “Una nariz y una boca seductoras revelan frutas brillantes (frambuesas, violetas y casis) con un toque de cedro, especias y grafito. Los taninos sutiles, de textura de filigrana, son tan continuos como el roble bien dosificado. Una acidez viva y una estructura elegante de peso medio aportan gran armonía y un final largo y atenuado. Delicioso de beber ya, este también llegará a viejo – si uno puede esperar tanto”. 97 puntos
Una vez más, James Suckling respaldó el vino con fuerza: “Sutil y muy hermoso, con grosellas, estragón, albahaca y pétalos de rosa en los aromas. Es de cuerpo pleno, aunque ágil y de textura muy fina, con taninos soberbios que aportan múltiples capas en boca. Es refinado, aunque potente al final. Sugiere grandeza y longevidad. Mucho casis, piedras y violetas en el retrogusto. Necesita tres o cuatro años para mostrar su verdadera grandeza”. 99 puntos
2018
La sobresaliente añada 2018 se benefició de condiciones ideales durante toda la temporada. A un invierno de buenas precipitaciones le siguió una primavera templada. Diciembre fue cálido y enero, algo fresco. Luego llegaron temperaturas más cálidas en febrero y marzo, que permitieron una maduración larga y suave de las uvas. La vendimia comenzó el 12 de marzo y terminó el 29 de marzo.
Al probar las uvas ese mes, Francisco Baettig recordó la madurez perfecta de los hollejos y las semillas, además de su sobresaliente equilibrio, sabor y acidez. Este año, un 3 % de Petit Verdot entró en la mezcla junto al Cabernet Sauvignon, que es la base. Al embotellar el vino en febrero de 2020, Baettig señaló su ‘profundidad única’ y sugirió que esta era quizá ‘la añada más equilibrada de Viñedo Chadwick jamás elaborada, con la promesa de un gran potencial de guarda.’
LA CRÍTICA:
Cuando el vino se lanzó, despertó aún más asombro y aplausos entusiastas de la crítica, al presentarse por primera vez en la Place de Bordeaux.
Jane Anson lo reseñó en Decanter y quedó debidamente impresionada, como lo ilustran su nota y su puntaje: “Tómese distancia y admire la estructura tánica que aquí se despliega, que deja justo el espacio necesario para que asomen notas de cereza dulce, frambuesa, tomillo, pimienta negra y romero especiado en esta etapa temprana, y que promete mucho más con los años. Para saborear”. 98 puntos
En su Chile Report 2021, Tim Atkin MW lo nombró su Overall Red Wine of the Year: “Es el mejor lanzamiento hasta ahora de esta cancha de polo convertida en viñedo de clase mundial, más abierto y atractivo de inmediato de lo que estaba el 2017 en la misma etapa ... Elegante y etéreo, sin rastro del delator eucalipto chileno, es un tinto que podría colarse de incógnito en una cata de grandes Crus Classés de Burdeos”. 99 puntos
En The Wine Advocate, Luis Gutiérrez destacó el potencial de guarda de este vino y le otorgó su puntaje más alto hasta la fecha: “El poco Petit Verdot de la mezcla le da un toque especiado. Es vibrante, equilibrado e intenso, todavía algo joven y cremoso, y yo esperaría un poco más antes de descorcharlo. Sin duda puede envejecer en botella, porque tiene los ingredientes y el equilibrio para hacerlo; tiene la elegancia del 2016 con algo más de estructura y profundidad – y también algo más de fuerza”. 97 puntos
2017
Esta añada fue tórridamente calurosa en gran parte de Chile. Sin embargo, como señaló Tim Atkin MW en su Chile Report 2020, el Viñedo Chadwick 2017 no mostró rastro alguno de eso. Gracias a la primavera más cálida, la brotación y la floración ocurrieron diez días antes de lo habitual. A medida que avanzó la temporada, Francisco Baettig y el equipo recibieron con satisfacción y sorpresa precipitaciones de 28 mm en diciembre, que refrescaron las vides justo en el momento adecuado. Enero también fue caluroso y seco, y la pinta se produjo diez días antes del promedio.
Los bajos rendimientos, combinados con las altas temperaturas de enero y febrero, significaron la vendimia más temprana jamás registrada en Viñedo Chadwick. La vendimia manual de las uvas Cabernet Sauvignon y Petit Verdot (4 %) comenzó el 10 de marzo. Con apenas 13 % de grado alcohólico, el vino resultó notablemente fresco, elegante e intenso, con taninos que acariciaban el paladar, lo que lo convirtió en una de las versiones más completas del vino, según Eduardo Chadwick.
LA CRÍTICA:
Escribiendo en Descorchados, Patricio Tapia lo elogió: “Fresco y vibrante [de estilo, dadas las condiciones más desafiantes de la añada] ... La diferencia es que el paladar medio y la estructura tánica son más firmes aquí que en 2016”. 97 puntos
En su Chile Report 2020, Tim Atkin MW volvió a recordar a sus lectores: “El vino merece plenamente su condición de uno de los mejores de Sudamérica”. 97 puntos
El más impresionado de todos fue James Suckling, que otorgó al 2017 otro puntaje perfecto: “La fruta pura y los taninos jugosos son sumamente suculentos y tentadores. Cuerpo pleno y taninos suaves, sedosos. Completo. Todo está donde debe estar. Fruta madura y acidez punzante aportan energía y equilibrio. Me encanta el final. Textura precisa y de grano fino”. 100 puntos
2016
La temporada 2016 en el Alto Maipo preparó el escenario para otra añada sobresaliente de este viñedo singular. Las lluvias de julio pusieron fin al invierno seco y se prolongaron hasta noviembre, reponiendo los niveles de agua agotados. La lluvia trajo además temperaturas levemente más frescas durante la primavera, lo que retrasó la brotación en una semana. Octubre fue aún más fresco y las canopias de las vides se desarrollaron con lentitud hasta que las temperaturas repuntaron a fines de noviembre. Desde entonces, el clima cálido aseguró una floración y una cuaja saludables, aunque desiguales. Sin embargo, un verano perfecto volvió a brindar un tiempo de permanencia en la vid largo y sostenido. Toda la uva se cosechó por la mañana para lograr el máximo frescor, entre el 5 y el 13 de abril – dieciséis días más tarde que la añada 2015. Esto fue muy propicio, ya que poco después llegaron lluvias intensas que registraron 123 mm en apenas dos semanas.
Por primera vez, Viñedo Chadwick incorporó una pequeña proporción de Petit Verdot – apenas un 3 %, de vides plantadas en 2011. El resultado final fue un vino de bello equilibrio, de grado alcohólico moderado (13 %), fruta precisa y luminosa y gran elegancia.
LA CRÍTICA:
Sin duda, el vino fue un éxito inmediato entre todos los grandes críticos.
Luis Gutiérrez les recordó a sus lectores en octubre de 2018, en The Wine Advocate, que la calidad estaba “Por las nubes ... Este es un Cabernet de Maipo único y clásico ... Complejo, con capas, fresco y sabroso, tiene taninos muy finos y está bien estructurado, pero al mismo tiempo es terriblemente elegante”. 96 puntos, su puntaje más alto hasta la fecha.
Tim Atkin MW fue un punto más allá en su Chile Report 2019, donde también lo ubicó como el mejor tinto chileno por tercer año consecutivo, con una nota a la altura: “Plenamente consolidado como uno de los grandes tintos del Nuevo Mundo, es una mezcla deliciosamente fresca, matizada y bien equilibrada de Cabernet Sauvignon y un 3 % de Petit Verdot ... El 80 % de madera nueva está integrado con mucha gracia y complementa los taninos de grano fino y detallados y la fruta de casis con aroma a grafito. No es barato, pero no se puede negar el pedigrí de este vino”. 97 puntos
James Suckling también quedó cautivado y puntuó el vino en consecuencia: “Los aromas de fruta azul y de bayas oscuras son muy atractivos y envolventes. Notas de regaliz negro y mora. Cuerpo pleno, taninos masticables pero pulidos. Me gusta cómo el vino se despliega en la lengua. Final hermoso. Uno de los Viñedo Chadwick más estructurados de la historia. Una gran botella. Necesita cuatro o cinco años para suavizarse”. 99 puntos
Patricio Tapia mantuvo su aprecio por la nueva añada y le otorgó 98 puntos en Descorchados en enero de 2019.
2015
Tras la excelente añada 2014, 2015 fue una temporada ideal para Viñedo Chadwick. La brotación comenzó el 29 de septiembre y fue seguida por una primavera cálida, que dio lugar a una floración y una cuaja saludables y anticipó la probabilidad de bayas pequeñas y concentradas. Febrero fue algo más fresco que el promedio, pero marzo fue algo más cálido. Al reaccionar con rapidez y decisión frente al alza de las temperaturas y a su impacto en los niveles de acidez de la fruta, el equipo inició una vendimia precisa, cuartel por cuartel, el 21 de marzo, y la terminó nueve días más tarde.
LA CRÍTICA:
Al momento del lanzamiento, la respuesta de la crítica fue unánimemente positiva, con una serie de puntajes en el rango de 95–99.
El escritor británico y experto en Chile Peter Richards MW quedó impresionado de inmediato; en Decanter, en 2017, describió la nueva añada como “Imponente Cabernet del Alto Maipo de nueva ola, pionero en la manera en que conjuga taninos superfinos y a la vez densos, abundantes e inmensamente refinados con un aroma elegante y complejo. Exhibe un frescor maravillosamente elevado y una finura admirable. Joven, épico y emocionante”. 97 puntos
Por segundo año consecutivo, Viñedo Chadwick fue el tinto mejor puntuado por Tim Atkin en su Chile Report 2018: “Cosechado en marzo por primera vez, es el lanzamiento más fresco y más refinado hasta ahora de este viñedo bijou de Maipo Alto. Más Lafite que Latour en estilo, es elegante, refinado y refrescante, con una gracia y un aplomo maravillosos, mineralidad cretosa y notas de grafito, casis e hinojo”. 98 puntos; como reconocimiento adicional, Atkin también nombró a Francisco Baettig su Enólogo Chileno del Año.
A esto se sumó el respaldo al nuevo estilo y a la añada por parte de Patricio Tapia: “Hasta este 2015 no sabíamos que el Alto Maipo podía ofrecer este nivel de vivacidad y elegancia. Una verdadera sorpresa”. 98 puntos
Apenas un poco más arriba se ubicó James Suckling: “El carácter de fruta muy profundo y primario de este tinto le da al vino una persistencia y un foco asombrosos. Parece no terminar nunca. Cuerpo pleno y a la vez vívido y enérgico. Tánico y musculoso, pero muy pulido y con final”. 99 puntos
2014
Este vino se recordará como otra añada excepcional de Viñedo Chadwick, celebrada con razón por su equilibrio único, su pureza frutal y su profundidad. Se recordará también como otro vino que ‘cambió las reglas del juego’ para la industria de los grandes vinos de Chile, ya que registró una gran cantidad de puntajes en la franja alta de los 90 y la primera calificación perfecta de 100 puntos del país.
Las preocupaciones iniciales por una primavera fresca se disiparon en octubre gracias a un aumento sostenido de las temperaturas, que derivó en una floración y una cuaja saludables. Un enero cálido y seco dio paso a un clima más fresco de febrero a abril y la sumatoria térmica total del año terminó por debajo de su promedio histórico. La uva maduró de manera sostenida y homogénea hasta alcanzar su nivel óptimo de madurez.
Francisco Baettig señala que ‘nuestros menores rendimientos, las condiciones secas y la búsqueda constante de elegancia, frescor y pureza dieron como resultado una vendimia más temprana. Empezamos a cosechar el Cabernet Sauvignon el 20 de marzo, con algunos lotes cosechados hasta quince días antes de lo habitual. Esto nos permitió capturar la acidez maravillosa, los taninos de grano fino y la fruta vívida que caracterizan al Viñedo Chadwick 2014’. Significativamente, el vino además quedó en apenas 13,5 % de grado alcohólico, y se produjeron solo 400 cajas – la mitad de la producción habitual.
LA CRÍTICA:
La reacción de los principales críticos de vino del mundo fue abrumadoramente positiva.
El crítico británico y experto en Chile Tim Atkin MW coincidió y ubicó al vino como el mejor tinto en su Chile Report 2017: “Este brillante Cabernet de Maipo proviene de un viñedo de Puente Alto, plantado en 1999 ... Es un vino maravillosamente sutil, matizado y de gran textura, con una gracia y un aplomo florales, casi al estilo de Lafite”. 98 puntos
Por último, aunque quizá no sea una sorpresa, llegó la nota y el puntaje que, una vez más, redefinieron la reputación global de Viñedo Chadwick. En junio de 2016, James Suckling otorgó al vino 100 puntos, con una nota de cata a la altura. “Este es un vino que define al mismo tiempo la elegancia y el poder ... Aromas complejos de arándano, casis y regaliz negro. De cuerpo pleno y a la vez refinado y hermoso, con una persistencia y una complejidad asombrosas. Tiene una transparencia que revela semejante grandeza y belleza. Tiene energía y luminosidad. El primer vino perfecto de Chile, y bien merecido”.
2013
La añada 2013 se caracterizó por sus condiciones frías de temporada, que dieron temperaturas generales moderadas, en especial durante los meses de primavera. Luego siguieron mejores condiciones durante la brotación y la floración, que favorecieron el avance de las vides gracias a los días cálidos de verano y las noches frías. Un buen tramo de temperaturas más altas desde mediados de enero hasta febrero ayudó a acelerar la maduración de la fruta. A esto siguió una fase de maduración larga y homogénea en marzo, que le dio a la fruta un período prolongado en la vid. La vendimia llegó a mediados de abril y entregó una cosecha notable de fruta espléndidamente rica, madura e intensa.
En marzo de 2015, justo después del embotellado, Eduardo Chadwick señaló que la nueva añada “combina una estructura y una elegancia excepcionales con un sentido de contención, y entrega un gran placer incluso en esta etapa temprana de su vida”.
LA CRÍTICA:
En The Wine Advocate, Luis Gutiérrez percibió “notas de cerezas rojas entremezcladas con las moras más clásicas y aromas de hojas de tabaco, especias y caja de puros; es muy sutil, con capas y complejo, aunque el vino se muestra muy joven ... El resultado es un vino más fresco, con un grado alcohólico moderado, y el roble se siente mejor integrado, aunque sigue siendo mayormente nuevo. Están los taninos inconfundibles del Cabernet, muy pulidos y finos, pero con agarre; la textura es aterciopelada, elevada por un fino hilo de acidez”. 94 puntos
James Suckling aprobó claramente el nuevo giro estilístico del vino y se pronunció con fuerza a su favor cuando lo cató en 2015: “Este Cabernet Sauvignon puro muestra un carácter maravilloso y sutil de eucalipto y casis. También piedras frías y rosas. Es firme y lineal, de cuerpo pleno, taninos compactados y un final ligeramente masticable y ácido. Un tinto con forma y fuerza”. 98 puntos
2012
El Valle del Maipo tuvo condiciones cálidas durante la temporada 2011–12. Las temperaturas promedio mínimas y máximas fueron más altas que el promedio histórico, excepto en enero, cuando bajaron levemente. Febrero y marzo fueron los meses más cálidos de la temporada, con un promedio de 29,7 °C (85,5 °F). En Viñedo Chadwick, los rendimientos fueron más bajos debido a la escasa inducción de las yemas, tras la primavera fría de 2010. En conjunto, las condiciones de rendimientos bajos y temperaturas más cálidas dieron como resultado una vendimia temprana, que comenzó el 21 de marzo.
Eduardo Chadwick presentó el vino en 2014 y señaló que “su textura suave y sus taninos extremadamente sedosos y de grano fino hablan de un vino con clase, elegante y sutil, con una larga vida por delante”.
LA CRÍTICA:
Las primeras reacciones al lanzamiento de la nueva añada fueron, una vez más, muy positivas.
James Suckling fue aún más entusiasta, en octubre de 2014, al comparar el 2012 con uno de los grandes vinos de Burdeos – y otorgarle el puntaje correspondiente: “Este es un tinto soberbio, con casis, trufa blanca, sándalo y piedra ... Cuerpo pleno, taninos masticables y un final potente. Vira al yodo. También grava y toques de regaliz. Muy, muy largo. Este ES el La Mission Haut-Brion de Chile. Un Cabernet Sauvignon fenomenal”. 97 puntos
Escribiendo en 2017 para Decanter, Patricio Tapia encontró mucho que admirar: “Una combinación de rendimientos bajos y condiciones cálidas en el viñedo llevó a vendimiar antes de lo habitual en busca de frescor en las uvas. En este 2012 se siente una densidad profunda de sabores, junto con una acidez afilada acompañada de toques suaves y especiados y una textura tensa y a la vez amable. Un Maipo delicado”. 95 puntos
2011
Fue un año frío y de temporada larga en el Alto Maipo, lo que permitió a la propiedad dar forma a un estilo aún más sofisticado de Viñedo Chadwick. Las temperaturas promedio de la temporada fueron más bajas que en los años anteriores y que el promedio histórico, debido a caídas tanto en las temperaturas mínimas como en las máximas en prácticamente todos los meses. Incluso enero, el mes más cálido de la temporada, fue inusualmente frío y tuvo una sumatoria térmica menor que en los tres años anteriores. Todo esto derivó en una pinta más larga y heterogénea. Finalmente, la cosecha alcanzó la madurez durante las últimas semanas de abril, con uvas de gran equilibrio y sabor.
Por primera vez, el porcentaje de barricas nuevas utilizadas se redujo a solo 77 % en la añada 2011. Sin duda, esto dio como resultado un Viñedo Chadwick vibrante, de gran precisión, tensión, complejidad y longitud.
LA CRÍTICA:
Para 2013, Luis Gutiérrez había reemplazado a Neal Martin como crítico de los grandes vinos de Chile para The Wine Advocate: “En nariz se muestran atisbos de complejidad, con fruta roja fresca pero madura, notas balsámicas de pimienta negra, una capa de notas de roble tostado y ahumado, de café, que necesita integrarse, y una notable ausencia de notas herbáceas, sobre todo para una añada fría como 2011 ...Los taninos son extremadamente finos, sedosos y aterciopelados, los sabores son puros y definidos, con gran intensidad y acidez equilibrada.Esto no parece un Cabernet Sauvignon 100 %, se acerca más a un vino de terroir.Este es un gran vino que debería mejorar aún más en el futuro”. 93 puntos
James Suckling también advirtió y aprobó el sutil cambio de dirección: “Esta es una botella fantástica, con casis, arándano, piedra caliente y un ligero toque de menta y salvia. Cuerpo pleno, con taninos firmes y sedosos, maravillosamente pulidos. Han estado trabajando hacia un estilo algo más fresco y más lineal”. 97 puntos
Otro crítico que celebró y advirtió el ajuste estilístico fue Patricio Tapia, que escribía en Decanter: “Un año muy frío dio un Viñedo Chadwick delicado, muy enfocado en la acidez y los frutos rojos. El enólogo Francisco Baettig optó por reducir el roble nuevo por primera vez para respetar el carácter de la añada, una maniobra que dio resultados positivos. Este aún es muy joven y muy vital, con notas de menta fresca y frutos rojos crujientes. Conviene hacerle un espacio en la cava”. 94 puntos
2010
La temporada 2010 ofreció condiciones en general más frescas y la vendimia comenzó más tarde de lo habitual. La maduración fue lenta, suave y uniforme, lo que permitió que las uvas alcanzaran su madurez en excelentes condiciones. La fruta de Cabernet Sauvignon se crió en barricas francesas durante veintidós meses. Esta vez, sin embargo, el régimen de roble fue 95 % nuevo, y no 100 %. Luego se embotelló a principios de 2012. “Sin duda, el Viñedo Chadwick 2010 es un vino de aromas tremendos, además de gran finura, elegancia y longitud”, observó Eduardo Chadwick.
LA CRÍTICA:
Una de las primeras reseñas fue la de Michael Schachner en Wine Enthusiast, en 2013: “La calidad es excelente ... Aromas terrosos de mina de lápiz, ciruela horneada, casis y cereza negra que incluyen chocolate y mineralidad. El chocolate y el regaliz emergen en el final largo”. 92 puntos
Neal Martin fue igualmente elogioso en The Wine Advocate: “El Viñedo Chadwick 2010 tiene un bouquet sofisticado, con aromas puros de cereza oscura, yodo y arándano que se elevan suavemente de la copa ... En boca es suave y tostado en la entrada. Hay mucho roble aquí, pero tiene la fruta para sostenerlo, mientras el final mantiene una definición y una estructura impresionantes”. 92 puntos
La reseña de Josh Reynolds para Vinous.com en 2014 fue más elogiosa: “Aromas embriagantes de compota de cereza, casis, lavanda, tabaco de pipa y regaliz confitado ... Jugoso y preciso. Profundidad, pero energía. Cereza amarga y especias, taninos largos, jugosos, de ascenso lento, dulzor persistente y floralidad. Foco / claridad notables. Este vino está a la altura de muchos de los mejores de Burdeos”. 94 puntos
En 2015 fue catado por James Suckling: “Un Cabernet vivaz, con carácter de ciruela y frutos negros y notas de chocolate ... Es de cuerpo pleno, con taninos firmes y un final fresco. Mucho carácter de avellana y cereza en el retrogusto”. 95 puntos. Significativamente, Joaquin Hidalgo señala en su artículo de 2022 que “La añada 2010 marcó el cenit del enfoque estilístico maduro de este vino”.
Al año siguiente, un capítulo aún más apasionante para Viñedo Chadwick estaba por comenzar …
2009
El Viñedo Chadwick 2009 evolucionó como un vino magnífico, proveniente de una de las añadas más cálidas que se hayan registrado en el Maipo. La temporada comenzó con temperaturas promedio hasta febrero. A partir de entonces, en marzo y abril, el clima empezó a registrar temperaturas casi extremas y el equipo vitícola cuidó de monitorear las vides de cerca y proteger la fruta. Una vez más, se decidió vendimiar las uvas del lado de ‘sol de mañana’ de la canopia y las del lado de ‘sol de tarde’ en momentos distintos, debido a las marcadas diferencias en su madurez. Como resultado, los dos grupos se cosecharon con diez días de diferencia, ambos recolectados en su punto óptimo de madurez.
LA CRÍTICA:
En 2012, Neal Martin reseñó el 2009 para The Wine Advocate en su edición de diciembre: “Un bouquet floral encantador, de inspiración Margaux, con delineación soberbia y vigor. En boca es redondo y generoso, con taninos de grano fino y una delineación excelente hacia el final”. Sin embargo, a pesar de esta nota elogiosa, le otorgó al vino apenas 93 puntos. Martin explicó luego su puntaje ‘relativamente mezquino’: “Lo pensé mucho y con detenimiento ... Pero siento con firmeza que las añadas recientes superan por completo a las más antiguas y, tras conversar largamente con Francisco Baettig, se percibe una viña que cambia de rumbo y, en mi opinión, lo que esta propiedad produzca en los próximos veinte años superará por completo a los veinte años previos”.
En 2016, James Suckling destacó: “Aromas de fruta madura, ciruela y hoja de té. Año más cálido. Cuerpo pleno, taninos redondos y aterciopelados y un final sabroso y rico. Frutal. Necesita otros dos o tres años, pero delicioso ahora”. 94 puntos
Cuando Joaquin Hidalgo lo cató desde la botella en 2022, lo describió como un Cabernet Sauvignon muy puro y maduro: “Una nariz intensa de hierbas e higo seco, mermelada de mora y notas de regaliz ... En boca tiene una riqueza cálida, con los taninos refinados de Puente Alto, que aportan lujo y equilibrio”. 92 puntos
2008
La añada 2008 se caracterizó por un inicio frío y seco, con heladas invernales que afectaron el comienzo de la brotación. Como resultado, esta ocurrió entre diez y quince días más tarde que el año anterior. El inicio marcadamente tardío y la falta de agua subterránea debido a la escasez de precipitaciones durante el invierno se combinaron para producir un período corto de crecimiento vegetativo, que solo se recuperó entre la cuaja y la pinta tras el mejor clima de enero y febrero. Luego siguieron meses más cálidos, tanto en marzo como en abril, cuando las uvas se vendimiaron finalmente en condiciones ideales. Al final, los rendimientos de Cabernet Sauvignon bajaron cerca de un 10 %, lo que dio mayor concentración y una buena estructura tánica.
LA CRÍTICA:
Una vez más, Jay Miller quedó completamente seducido cuando publicó su nota y su puntaje en diciembre de 2011 para The Wine Advocate: “Despliega un perfume sensual de especias exóticas, sándalo, incienso, pétalo de rosa, casis y mora ... Esto prepara el escenario para un vino estructurado, concentrado, de equilibrio impecable, que combina con destreza elegancia y potencia. Exige de cinco a seis años adicionales de guarda y ofrecerá su mejor momento de consumo entre 2016 y 2028 y más allá”. 96 puntos
Cinco años más tarde, James Suckling publicó una nota que sugería que el vino estaba encontrando su ritmo tras más tiempo en botella: “Un tinto con fruta roja muy madura y, a la vez, notas de hierbas. También pétalo de rosa y lavanda. De cuerpo pleno, de estructura redonda y aterciopelada. Fruta negra y flores, más intensidad. Cuánta emoción aquí”. 94 puntos
2007
En febrero de 2009, apenas embotellado el vino, Francisco Baettig describió el Viñedo Chadwick 2007 como “un gran vino, denso, que llena la boca y promete envejecer muy bien”. Sin embargo, la temporada no había sido fácil en absoluto. El invierno fue excepcionalmente seco y la fertilidad del viñedo, baja. Las lluvias de primavera de fines de octubre afectaron la floración y dieron racimos y bayas de tamaño pequeño, lo que anticipaba rendimientos bajos. En verano, el calor de las dos primeras semanas de marzo llevó las temperaturas a 32,5 °C (90,5 °F) en Maipo, lo que sugería una vendimia temprana. Pero una caída brusca de las temperaturas a fines de ese mes fue seguida por un abril fresco. Al final, los bajos rendimientos y el largo período de maduración entregaron uvas Cabernet Sauvignon de gran intensidad aromática, concentración de fruta sobresaliente y complejidad.
LA CRÍTICA:
Desde el comienzo, los críticos amaron este vino y reconocieron su clase y su pedigrí con notas y puntajes extraordinariamente elogiosos.
Jay Miller, en The Wine Advocate, lo describió así: “De un color púrpura opaco que tapiza la copa, despliega un bouquet sombrío de sándalo, mina de lápiz, tierra quemada, violetas, especias exóticas, casis y mora ... de cuerpo pleno y denso en boca, es un vino opulento, con capas de sabores multidimensionales, abundante tanino maduro y todos los componentes en armonía. Este vino largo verá su trigésimo cumpleaños en buena forma”. La nota venía subrayada por otro puntaje de 97 puntos de Miller.
La escritora estadounidense Natalie Maclean quedó simplemente deslumbrada por el 2007: “Espectacular: faltan las palabras ... Profundidades espléndidas de fruta negra, tabaco seco y hierbas, violetas y una felicidad inexplicable. De cuerpo pleno, con capas voluptuosas de terciopelo líquido que acarician y complacen el paladar. Es una experiencia única en la vida que no hay que perderse”. 98 puntos
Al catar el vino en octubre de 2017, James Suckling comenta: “Wow. Cuerpo pleno, con taninos maravillosos, fundidos, que fluyen dentro del vino. Complejo y hermoso”. 97 puntos
2006
“Sin duda, fue una añada compleja, que puso duramente a prueba nuestra paciencia”, dice Eduardo Chadwick. Las temperaturas variables de 2006 hicieron que el viñedo registrara un retraso de diez días en el desarrollo fenológico de las vides, lo que a su vez derivó en una maduración más lenta. Pero las uvas terminaron de madurar y se cosecharon en perfectas condiciones al final de la temporada, a fines de abril, con hollejos firmes y sanos. Así, el equipo pudo elaborar y esculpir otro espectacular Cabernet 100 %, y embotelló el vino a comienzos de 2008.
LA CRÍTICA:
Todos los principales críticos de vino, del Reino Unido a Sudamérica, respaldaron este vino.
James Molesworth, de Wine Spectator. En su reseña inicial de 2009, lo describió así: “Un vino grande y denso, en especial para la añada, con un núcleo impresionante de tierra, regaliz negro fundido y fruta de casis macerada, sostenido por taninos maduros y bien integrados y un final largo y pulido que chorrea fruta y mineralidad”. 93 puntos
Jay Miller, de The Wine Advocate, fue aún más entusiasta y elogioso, y lo comparó con uno de los vinos más históricos de Burdeos: “El Viñedo Chadwick 2006, de color carmesí profundo, es un cuvée 100 % Cabernet Sauvignon criado dieciocho meses en roble francés nuevo. Despliega un bouquet etéreo de roble tostado, tierra quemada, incienso, caja de especias, casis y mora que recuerda a una gran añada de Château Palmer (piénsese en 1961, 1966, 1970). En boca es sedoso, elegante, concentrado y ya complejo. Con una profundidad y un agarre soberbios, este vino suculento y mullido evolucionará al menos entre diez y quince años y ofrecerá su mejor momento de consumo entre 2020 y 2046”. 97 puntos
La prueba concluyente de que el 2006 envejeció y evolucionó de manera excepcional viene de Patricio Tapia, que escribió en Decanter a fines de 2017: “Un año inusual, con amplias variaciones de temperatura entre los meses clave del desarrollo de la vid, lo que significó que solo a fines de abril todos los componentes estuvieron en su lugar. Pero la espera valió la pena: dio un Cabernet luminoso, sin sobremadurez, lleno de frutos rojos y sostenido por una acidez vibrante y taninos tensos. Dele tiempo en la copa y observe cómo la fruta adquiere un costado terroso a medida que el vino gana en complejidad”. 96 puntos
2005
Las temperaturas durante la primavera fueron algo más frescas de lo habitual. Después, desde diciembre en adelante, se acercaron a lo normal. La floración, la cuaja y la pinta ocurrieron, en promedio, una semana más tarde que el año anterior. Por suerte, algunas lluvias de primavera en noviembre y otros 30 mm durante el período de maduración hicieron que no fuera necesario riego alguno en toda la temporada. Por primera vez en Viñedo Chadwick, el equipo también pudo seguir el avance de la maduración de las uvas mediante fotografías aéreas. “Esto nos ayudó a identificar lotes homogéneos y a diferenciar cuándo cosechar los distintos cuarteles”, agrega Baettig.
LA CRÍTICA:
Entre los admiradores de esta añada está Jay Miller, como lo atestigua su nota de cata de 2008 en Wine Advocate: “El Viñedo Chadwick 2005 despliega un bouquet espectacular de pain-grillé, mineral, caja de especias, cuero, casis y mora ... Elegante en boca, con capas de sabores salinos, el vino oculta con belleza suficiente tanino para evolucionar durante una década. Sin embargo, por su gran equilibrio, su concentración soberbia y su suculencia, ya se puede disfrutar ahora. Su mejor momento de consumo irá de 2015 a 2030”. 95 puntos
Al año siguiente, Jancis Robinson MW lo cató para JancisRobinson.com: “Puro, muy maduro … y realmente muy rico – hermosas capas de opulencia. Muy bien hecho”. 17,5 sobre 20, uno de sus puntajes más altos hasta la fecha.
Cabe señalar también que el 2005 fue un favorito personal muy especial de Steven Spurrier, que había comprado una caja y la guardaba en su cava de Dorset. Además, tuvo un desempeño destacado en varias de las catas a ciegas conducidas por Eduardo Chadwick y Steven. En particular, quedó muy bien clasificado en Estocolmo, Londres, Pekín, Copenhague y Ámsterdam.
2004
La añada 2004 en Viñedo Chadwick fue considerablemente más desafiante que la anterior. La sumatoria térmica fue superior al promedio histórico y las temperaturas máximas medias de marzo subieron de su nivel normal de 28 °C (82 °F) a aproximadamente 29–30 °C (84–86 °F), lo que aceleró el ritmo de maduración. Afortunadamente, las vides pudieron adaptarse de manera natural a estas condiciones.
Un problema específico fue cómo manejar la maduración despareja en cada lado de la canopia de las vides, provocada por el calor. En particular, la fruta del lado expuesto al sol de la tarde comenzó a madurar mucho más rápido que la del lado de la mañana. La solución ingeniosa del equipo fue empezar a cosechar el ‘lado de la tarde’ del primer cuartel en abril. Luego cosecharon el ‘lado de la mañana’ una semana completa después. Esto les permitió evitar cosechar tanto fruta sobremadura como fruta verde, sin madurar.
LA CRÍTICA:
En la edición de junio de 2007 de The Wine Advocate, Jay Miller reseñó el vino: “El 2004 de Viñedo Chadwick es un vino más robusto que el 2003, elaborado en un estilo similar ... Tiene un color más denso, más profundidad de sabor y una estructura adicional. Podría pasar fácilmente por un Pauillac de cru classé en una cata a ciegas”. 93 puntos, su puntaje más alto hasta la fecha. Todo un elogio.
Una década más tarde, Patricio Tapia lo cató para Decanter: “Este es un Cabernet de frutos rojos vibrantes y notas de menta, cuero y especias. La textura es sedosa, incluso delicada, pero con suficiente agarre para maridar muy bien con carnes de caza”. 95 puntos
En 2022, el vino seguía en gran forma y con mucho potencial de guarda por delante, según Joaquin Hidalgo: “El vino tiene una nariz madura de mermelada y casis, con toques de hierbas y licor. En boca es de cuerpo medio pero concentrado, con taninos de grano fino y algo de agarre, mientras que la añada asegura mucha energía”. 93 puntos, Hidalgo le dio una ventana de consumo hasta 2034.
2003
En términos generales, esta fue otra añada cálida que aportó un equilibrio perfecto entre el vigor natural de las vides y la carga frutal. Buenas precipitaciones invernales de 480 mm junto con una primavera fresca dieron la plataforma ideal para la temporada. No se requirió riego durante la floración, la cuaja ni la primera etapa de desarrollo de la uva, lo que favoreció la producción de bayas pequeñas y uniformes – un rasgo habitual en los años que dan alta concentración y calidad. Las temperaturas subieron desde fines de enero hasta abril, asegurando la sanidad de la planta, la concentración de la fruta y la madurez fenólica.
El vino final fue 100 % Cabernet Sauvignon y reflejó las condiciones de la temporada, destacando la madurez, la robustez y la concentración. Fue y sigue siendo un vino de personalidad distintiva, que evolucionó con gracia a lo largo del tiempo.
LA CRÍTICA:
Una de las primeras reseñas del 2003 vino de Michael Schachner para Wine Enthusiast en 2006: “Los Chadwick llegaron a las grandes ligas con este soberbio Cabernet ... El bouquet de cereza negra, carbón, ciruela y corteza de árbol es sensacional, mientras que en boca cantan los sabores de casis, cereza y tabaco. Mucha fruta, potencia y equilibrio”. 93 puntos
Desde entonces, el vino solo mejoró con los años en botella, como señaló James Suckling en 2016: “Un vino muy pulido y refinado, con taninos de grano fino que le dan forma y finura. De cuerpo medio a pleno, paladar denso pero compacto. Hermoso núcleo de fruta en el paladar medio. Final largo. Beber o guardar”. 96 puntos
Más recientemente, en 2022, Joaquin Hidalgo describió: “Una nariz de fruta madura, higos y toques de hierba. En boca aparece en primer plano el equilibrio cálido, que mantiene la potencia rica y opulenta incluso hoy”. 92 puntos, Hidalgo le dio una ventana de consumo hasta 2030.
2002
La temporada 2001–02 comenzó bien, con una primavera templada, y avanzó hacia temperaturas más cálidas y clima seco de diciembre a febrero. Las regiones del sur del Valle Central de Chile registraron precipitaciones inusuales en 2002, en marzo y abril. Afortunadamente, las condiciones en el Alto Maipo fueron considerablemente mejores, con menos lluvia y una sumatoria térmica promedio más alta. El monitoreo estrecho de las vides de Cabernet Sauvignon por parte del equipo también permitió cosechar en el punto óptimo de madurez, tras una vendimia extendida.
LA CRÍTICA:
En 2005, a James Molesworth, de Wine Spectator, claramente le gustó el 2002: “Esta es una torre grande y musculosa de potencia Cabernet, con sabores de casis oscuro, tierra franca y café que son potentes y, a la vez, exuberantes y bien integrados. Luego la fruta se abre en el final para revelar aún más profundidad. Longitud y foco impresionantes, además”. 92 puntos
Desde entonces el vino envejeció y maduró con gran resultado, y sigue bebiéndose bien. En mayo de 2017, James Suckling volvió a probarlo para su sitio homónimo: “Mucha tierra húmeda, cuero y tabaco dulce. Cuerpo pleno y final jugoso”, escribió. “Año más fresco. Se sostiene”. 92 puntos
Cinco años más tarde, en 2022, el crítico sudamericano de Vinous.com, Joaquin Hidalgo, publicó sus notas de una vertical completa de Viñedo Chadwick que incluía esta añada. A los veinte años de edad, describió el 2002 como un vino con “un tono oscuro, granate. Una nariz distintiva, herbal, de suaves sabores de pirazinas, tabaco y notas de casis nítidas y frutales. En boca tiene los taninos refinados y suaves que hicieron famoso al Maipo. Un flujo bastante compacto sostiene los sabores hasta un final balsámico vívido”. 93 puntos, Hidalgo le dio una ventana de consumo por otra década, hasta 2032.
2001
Un invierno lluvioso y un comienzo fresco de la primavera significaron un arranque lento de la añada 2001 en Puente Alto. Las fluctuaciones de temperatura de noviembre afectaron la floración y provocaron una coulure significativa (bayas abortadas), que derivó en rendimientos naturalmente más bajos. El clima se templó a comienzos de enero, aunque períodos fríos intermitentes ralentizaron el proceso de pinta (el inicio de la maduración de la baya). El buen tiempo volvió en marzo, con tres semanas de condiciones ideales (días cálidos y noches frescas), que permitieron una maduración uniforme de la fruta. Sin embargo, también fue necesario recurrir a la vendimia en verde y al deshoje para que las uvas alcanzaran la madurez plena. La vendimia se realizó en abril y las uvas, maduras y sanas, se cosecharon en condiciones perfectas.
LA CRÍTICA:
Desde el comienzo quedó claro que el vino mostraba una enorme complejidad y un enorme potencial. Esto se confirmó en las notas y los puntajes de varios críticos.
Uno de los primeros en reseñarlo fue James Molesworth, en Wine Spectator, en 2004: “Es un vino portentoso, con un muro de sabores de ganache de frambuesa, casis y cacao que no ceden, gracias a los taninos blindados y a las densas notas de tierra franca. Un Cabernet Sauvignon para la cava”. 94 puntos
Por supuesto, la marca de un vino verdaderamente grande es mejorar con los años. Y ese es sin duda el caso del Viñedo Chadwick 2001. Patricio Tapia lo cató en 2017 para Decanter y quedó profundamente impresionado: “Los bajos rendimientos y las temperaturas moderadas permitieron que la expresión del lugar se manifestara con especial claridad. Los frutos rojos se entrelazan con sabores especiados dentro de un cuerpo de gran vigor y tensión, con un final mentolado que suma complejidad. Este 2001 se define por su equilibrio y su exuberancia frutal, pero también por su estructura firme, pensada para durar en botella”. 94 puntos
James Suckling también lo cató ese mismo año para JamesSuckling.com y quedó rendido ante su pedigrí y su clase: “Es un vino increíble, con una profundidad, una riqueza y un frescor extraordinarios ... Cuerpo pleno, grandes taninos y una belleza y una claridad notables. Se prolonga por minutos. Muestra el pedigrí y la grandeza de este viñedo”. Suckling le otorgó 99 puntos, casi perfectos
2000
Tras un invierno húmedo, la temporada de 2000 comenzó con una primavera fresca y temperaturas que subieron levemente con el paso de las semanas. El buen tiempo durante la floración favoreció una cuaja pareja y homogénea. Sin embargo, sí fue necesario un raleo metódico de racimos para limitar los rendimientos y allanar el camino a una añada exitosa. Las temperaturas se mantuvieron levemente por debajo del promedio durante el verano, lo que retrasó el desarrollo de la fruta y contribuyó a una vendimia tardía. Por suerte, la maduración lenta permitió que las uvas desarrollaran un perfil de sabores complejo, junto con una acidez y un grado alcohólico potencial equilibrados.
LA CRÍTICA:
Por supuesto, el Viñedo Chadwick 2000, que marcó una época, es célebre con toda razón por haber quedado primero en la famosa cata a ciegas ‘Berlin Tasting’ de 2004. Sin embargo, vale la pena señalar que tuvo un desempeño extraordinario en otras catas de ciudades organizadas y encabezadas por Eduardo Chadwick. En particular, quedó también segundo en Sao Paulo en 2005 y tercero en Tokio en 2006.
Catado por muchos de los principales críticos del mundo a lo largo de los últimos veinte años, uno de sus primeros defensores fue Michael Schachner, de Wine Enthusiast, que en 2004 reseñó: “Intenso y denso, con fogata en nariz junto con fruta negra y alquitrán. La boca es igualmente oscura, con sabores de casis y ciruela tachonados de carbón ... El chocolate amargo y el espresso son los que definen el final potente”.
En 2015, Jeannie Cho Lee MW escribió en www.jeanniecholee.com: “Una hermosa expresión de la fruta del Cabernet – capas de casis, cedro y tabaco con taninos flexibles … de trama apretada y algo reservado, pero se abre con el tiempo en la copa”. 94 puntos
Al año siguiente, en Decanter, Steven Spurrier dio testimonio de su calidad y su longevidad: “Todavía una nariz maravillosa, con matices de pétalo de rosa, y seductoramente aromático ... Calidez y profundidad extraordinarias para vides de apenas ocho años, una riqueza casi ‘meridional’ con las especias, pero con la firmeza del Cabernet bien evidente”. Es significativo que Steven también incluyera el Viñedo Chadwick 2000 en una Decanter Masterclass especial de 2018 titulada ‘Los vinos más memorables de todos los tiempos, de Steven Spurrier’.
Ya bien entrado en su tercera década, el vino sigue deleitando e impresionando. En noviembre de 2022, John Stimpfig lo cató para Club Oenologique: “El Viñedo Chadwick 2000 habla de su época con una boca dulce y plena, con cuero, kirsch y chocolate negro sobre una nariz intensa de café molido, cereza negra y trufa junto a un sous-bois terroso. Los taninos amplios y fundentes son carnosos, generosos y redondos, y dan una sensación y una textura de riqueza, peso y potencia”. 95 puntos
1999
El primer Viñedo Chadwick provino de una añada cálida, con rendimientos drásticamente reducidos, que dio un vino profundo, concentrado y bien estructurado, pensado para el largo plazo, a pesar de la juventud de sus vides.
El invierno previo fue seco y templado, y lo siguieron una primavera y un verano cálidos. Las temperaturas bajaron en otoño y la vendimia estuvo marcada por rendimientos drásticamente reducidos, sobre todo en comparación con la abundante cosecha de 1998. De manera decisiva, los bajos rendimientos contribuyeron a la calidad notablemente alta de la añada, ya que las vides pudieron concentrar su energía en una producción menor. Como resultado del clima cálido y de los bajos rendimientos, las uvas alcanzaron buenos niveles de azúcar y taninos maduros a comienzos de abril, y se cosecharon dos semanas antes de lo normal.
De manera inusual, el 1999 fue una mezcla de 94 % Cabernet Sauvignon 6 % Carmenere. El vino pasó después dieciocho meses en barricas de roble francés 100 % nuevo y se embotelló en febrero de 2001.
LA CRÍTICA:
Este ambicioso vino nuevo, de un solo viñedo del Alto Maipo, encontró de inmediato el favor de los críticos de todo el mundo – y casi un cuarto de siglo después — lo sigue encontrando.
En el número de septiembre de 2003 de Wine Spectator, James Molesworth informó que “este tinto refinado ofrece notas tensas de mineral, tierra franca, casis y piedra caliente, con mucho agarre además. Sabores adicionales de tostado, vainilla y alquitrán aportan una línea de bajo constante, y el final muestra potencia y equilibrio. Impresionante ya, pero de verdad necesita estirarse un poco en la cava”. 94 puntos
El crítico británico Tom Cannavan, en su wine-pages.com, se entusiasmó igual cuando lo cató al año siguiente. “En boca hay una masa de fruta de cereza y frambuesa que llena la boca, con profundidades de una concentración más de ciruela que rellenan el paladar medio, un verdadero raspar de acidez, pero taninos pulidos y maduros que crean un final cálido y expansivo”. 94 puntos
Más recientemente, el escritor de vinos sudamericano Patricio Tapia confirmó la longevidad y la calidad del 1999. Lo volvió a catar en una cata vertical de Viñedo Chadwick para Decanter, a fines de 2017:
“Los bajos rendimientos y un verano de altas temperaturas dieron sabores más maduros y una gran concentración ... Casi dos décadas después, todavía se siente tenso, con una estructura firme y una acidez que refresca los sabores de manera brillante”. 94 puntos
Viñedo Chadwick tuvo un comienzo fulgurante.
2022
2021
2020
2019
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2016
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